La palmera perdida de La Caja de Canarias

Prácticamente todos los lectores canarios de este blog, especialmente los residentes en la provincia de Las Palmas, recordarán sin duda este símbolo, que hasta no hace mucho tiempo formó parte del paisaje urbano de numerosas poblaciones isleñas. Figurando en cerca de 200 establecimientos, posiblemente haya sido el único rótulo que ha conseguido la hazaña de estar presente simultáneamente en todas las islas, incluyendo La Graciosa.

El excelente pictograma de la palmera fue parte del conocido logotipo de La Caja de Canarias, creada en 1939 por acuerdo del Cabildo de Gran Canaria. Con la denominación Caja Insular de Ahorros y Monte de Piedad de Gran Canaria, su nombre recogía la herencia de sus orígenes, el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Las Palmas, nacido en 1914 por el impulso de D. Francisco Rivas Moreno, Delegado de Hacienda en las islas. La primera oficina abrió en el número 89 de la calle Triana en Las Palmas de Gran Canaria en 1940 y la primera sucursal en Gáldar, el año 1949.

En sus comienzos, La Caja utilizó el escudo de la institución fundadora, el Cabildo Insular.

A finales de los años 60 se produjo una expansión considerable; con 23 oficinas en 1960, alcanzó las 99 dos décadas más tarde. Su cartera de préstamos alcanzó en 1980 más de 22.000 millones de pesetas para sus 250.000 clientes. Su presencia se hizo notar en los sectores básicos de la economía: agricultura, turismo, construcción y comercio. El puerto se vió reforzado con su participación en la creación de un importante astillero; las familias vieron facilitado el acceso a la vivienda gracias a sus préstamos y promociones; también fue un aliado natural para el desarrollo de la actividad de los comercio.

En 1968 se decide la adquisición del primer ordenador de la entidad, un NCR315, el tercero del país, que situaba a la Caja entre las primeras entidades financieras españolas en la implantación de la informática.

En 1969 se convoca un concurso público para el diseño del escudo de la entidad. Se presentaron 25 concursantes, que aspiraban al premio de 10.000 pesetas. El ganador fue el presentado por el ciudadano de Las Palmas de Gran Canaria Jacinto Suárez Granados, que disponía las iniciales de La Caja Insular en forma de hucha en la que entraba una moneda de 25 ptas.

La sede principal, en la calle Triana de Las Palmas de Gran Canaria, lució en la década de los 60 un espectacular rótulo que, cuando estaba iluminado, mostraba una animación en la que una moneda se introducía en una gigantesca hucha.

En 1981 se hace un estudio de renovación de la imagen corporativa de la Caja, eligiéndose la palmera como elemento identificador de la entidad, junto con una serie de colores, especialmente el azul del cielo y el mar y el dorado de la arena de las playas canarias.

En 2009, La Caja de Canarias gestionaba más de 15.000 millones de euros en sus 189 oficinas (todas en Canarias, excepto una en Madrid) y contaba con 1.050 trabajadores. En octubre de ese año anunció su integración​ en el Sistema Institucional de Protección (SIP) Banco Financiero y de Ahorros, liderado por Caja Madrid, junto con Bancaja, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja, que transfirió a su vez el negocio a la entidad filial Bankia, ​creando así el tercer grupo financiero de España.

En 2012 se produjo su disolución, perdiendo sus derechos de participación en el Banco Financiero y de Ahorros. Finalmente, se transformó en una fundación de carácter ordinario de la Comunidad Autónoma de Canarias, institución sin ánimo de lucro nacida en marzo de 2014 con la misión de dar continuidad a su Obra Social, así como a la actividad del Monte de Piedad, entidad que ha heredado el logotipo.

En un hipotético futuro Museo del Rótulo Canario, el de La Caja de Canarias sin duda ocuparía un lugar relevante. Eso, suponiendo que pudiera recuperarse alguno de los más de 200 que acabaron desinstalándose y tirándose, probablemente, a la basura. Quizás, alguno de ellos acabó en algún sombrío almacén y esté esperando a que alguien lo recupere para hacerle el debido homenaje. El rótulo de La Caja de Canarias forma parte de esos rótulos cotidianos que un día, casi sin darnos cuenta, fueron desapareciendo de nuestras calles. Sería injusto que también desaparecieran de nuestra memoria.

Octubre de 2013. Retirada de uno de los últimos rótulos en la oficina de La Caja en El Sebadal, en la capital grancanaria. Fotografía de Arcadio Tejera en Canarias7.

Fuentes:

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